
El pasado 23 de julio de 2026, Mirai Abogados llevó a cabo, en formato híbrido, el taller «El Precio de Hacerlo Mal», impartido por nuestro socio fundador, Luis Cuevas, quien abordó el Compliance desde una perspectiva práctica y estratégica, mostrando cómo un programa de cumplimiento efectivo puede convertirse en un elemento clave para la sostenibilidad de cualquier organización.
A través del análisis de seis de los casos corporativos más relevantes de las últimas décadas, los asistentes identificaron un elemento en común: los mayores escándalos empresariales rara vez se originan por un solo error. Generalmente son el resultado de una cadena de decisiones en la que fallan el gobierno corporativo, los controles internos, la supervisión y, especialmente, la capacidad de escuchar y atender las señales de alerta.
Durante el taller se explicó el denominado patrón del colapso, una secuencia que suele repetirse en organizaciones de distintas industrias y países. Todo comienza con la presión por alcanzar objetivos comerciales, seguida por la racionalización de conductas que se consideran necesarias para «hacer crecer el negocio». Posteriormente aparece el silencio, provocado por el miedo o la falta de confianza para denunciar irregularidades; después llegan las alertas ignoradas, cuando las denuncias o hallazgos son minimizados o descartados; y finalmente surge el costo, que trasciende las pérdidas económicas para afectar a colaboradores, consumidores, inversionistas y a la sociedad en general.
Para ilustrar este patrón, se analizaron los siguientes casos:
- Reckitt Benckiser (Corea del Sur): La comercialización de un desinfectante para humidificadores que contenía un químico altamente tóxico provocó 221 muertes y más de 300 personas lesionadas. El caso derivó en condenas penales, una profunda crisis reputacional y una transformación global de los programas de Compliance de la compañía.
- GlaxoSmithKline (China): Entre 2007 y 2013, la empresa implementó un esquema de sobornos a médicos mediante aproximadamente 700 agencias de viajes y consultorías, mientras múltiples denuncias internas fueron ignoradas. Las investigaciones concluyeron con una multa histórica, sanciones a directivos y un replanteamiento de las prácticas de cumplimiento en la industria farmacéutica.
- Walmart (México): El pago de sobornos para acelerar permisos y licencias durante su expansión terminó generando investigaciones internacionales, un acuerdo por 282.7 millones de dólares con autoridades estadounidenses y un significativo impacto reputacional para la empresa.
- Volkswagen (Alemania): La manipulación deliberada de pruebas de emisiones contaminantes en millones de vehículos ocasionó uno de los mayores escándalos corporativos de la industria automotriz, con pérdidas superiores a 33 mil millones de dólares, procesos penales y consecuencias ambientales y de salud pública.
- Purdue Pharma (Estados Unidos): La promoción de OxyContin como un medicamento con bajo riesgo de adicción contribuyó a la crisis de opioides en Estados Unidos, provocando cientos de miles de muertes, procesos judiciales multimillonarios y la desaparición de la empresa como operadora comercial.
- FIFA (Global): Décadas de corrupción institucional derivaron en investigaciones internacionales, detenciones de altos directivos, procesos penales en más de veinte países y una de las mayores crisis reputacionales en la historia del deporte mundial.
Aunque estos casos pertenecen a sectores completamente distintos, todos reflejan una misma realidad: el problema nunca fue únicamente la conducta indebida, sino la ausencia de mecanismos capaces de prevenirla, detectarla o detenerla a tiempo.
Uno de los principales mensajes del taller fue replantear la percepción tradicional del Compliance. Con frecuencia se considera un obstáculo para el negocio; sin embargo, la experiencia demuestra exactamente lo contrario. Un programa de cumplimiento sólido protege el valor de la organización, fortalece la confianza de sus grupos de interés y reduce significativamente la exposición a riesgos legales, financieros y reputacionales.
En este contexto, el taller dejó cuatro reflexiones fundamentales:
- El beneficio del Compliance puede parecer discreto; el costo de no tenerlo suele ser incalculable.
- Las consecuencias de una falla de cumplimiento casi siempre terminan afectando a personas.
- El encubrimiento suele resultar mucho más costoso que el error inicial.
- El Compliance no es un freno para el crecimiento, sino un activo estratégico para construir organizaciones sostenibles.
En Mirai Abogados creemos que el mejor momento para gestionar un riesgo es antes de que se convierta en una crisis. Por ello, acompañamos a las organizaciones en el diseño e implementación de programas integrales de Compliance, investigaciones internas, procesos de due diligence, elaboración de códigos de conducta, capacitación y fortalecimiento del gobierno corporativo. La prevención no solo protege a las empresas; también preserva su reputación, genera confianza y contribuye a un crecimiento sostenible.
Redactores Mirai

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